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Por Qué el 70% de las Capacitaciones Fracasan: La Lección que los equipos de Learning & Development pueden Aprender de un Chef

  • Foto del escritor: Matías Vila
    Matías Vila
  • 22 sept
  • 4 Min. de lectura

Giacomo Bocchio tenía todo para triunfar.

Había trabajado en restaurantes con estrellas Michelin. Conocía técnicas que pocos dominaban. Sus platos eran impecables.


A los 26 años abrió "Manifiesto" en Lima, convencido de que su excelencia culinaria era suficiente. "Yo dije: 'Ya trabajé en Estrellas Michelin, me siento preparado para dirigir una cocina'. Mira lo que hace la juventud. Me equivoqué", reconoce hoy.


El restaurante fracasó. No por la comida, sino porque no entendía el negocio: no calculó bien el alquiler, no consideró la cantidad de mesas apropiadas, no hizo sondeo de mercado. Como él mismo admite: "Lo que debí hacer era trabajar para otros chefs primero, entender el mercado peruano, y luego abrir mi propio negocio".


Esta misma desconexión explica por qué el 70% de las iniciativas de capacitación no generan cambio real en las organizaciones.

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La obsesión por la receta perfecta

Los equipos de L&D, como Giacomo en sus primeros años, se obsesionan con perfeccionar sus "técnicas culinarias": metodologías de aprendizaje, plataformas tecnológicas, frameworks pedagógicos. Acumulan certificaciones como quien colecciona recetas gourmet.

Pero cuando llega el momento de "servir el plato" - es decir, generar impacto real en el negocio - descubren que nadie está comiendo.


¿Por qué? Porque nunca entendieron qué necesitaba realmente su "mercado".


No conocen cómo funciona el negocio. No saben qué mantiene despiertos a los líderes por las noches. No entienden los flujos de trabajo reales de las personas. Diseñan soluciones hermosas que nadie puede aplicar.


Las Señales de Alarma

¿Tu equipo de L&D está cayendo en la trampa de Giacomo? Estas señales te lo dirán:


Síntoma 1: Mides participación, no resultados Si tu dashboard principal muestra "horas de capacitación completadas" en lugar de "mejora en KPIs de negocio", estás midiendo ingredientes, no platos servidos.


Síntoma 2: Tardas meses en lanzar un programa Giacomo no hizo sondeo de mercado. Tu equipo tampoco, si sigue tardando trimestres en crear el programa "perfecto" sin validar primero si resuelve un problema real.


Síntoma 3: Los managers derivan todo a "capacitación" Cuando los líderes no saben diagnosticar las necesidades reales de su gente y simplemente envían a todos a cursos genéricos, es señal de que L&D no los ha equipado para ser parte activa del desarrollo.


Síntoma 4: Tus programas virtuales son solo webinars Si sigues creyendo que una sesión en Zoom equivale a aprendizaje aplicado, estás sirviendo comida rápida cuando el negocio necesita nutrición real.


Síntoma 5: No puedes explicar cómo tu último programa impactó los resultados financieros Esta es la pregunta más incómoda: ¿puedes trazar una línea directa entre tu iniciativa de L&D y una mejora específica en el negocio?


La Receta para la Relevancia

El chef Giacomo aprendió la lección. Hoy entiende que "lo que debí hacer era trabajar para otros chefs primero, entender el mercado" antes de crear su propio concepto.

Los equipos de L&D necesitan hacer lo mismo: entender profundamente el "mercado" antes de cocinar soluciones.


El chef Giacomo aprendió la lección. Hoy entiende que "lo que debí hacer era trabajar para otros chefs primero, entender el mercado" antes de crear su propio concepto.

Los equipos de L&D necesitan hacer lo mismo: entender profundamente el "mercado" antes de cocinar soluciones.


Esto significa:


Desarrollar visión de negocio real. No basta con leer el plan estratégico. Necesitas entender cómo las tendencias macro impactan las necesidades de talento, cómo funciona el modelo de ingresos, qué competencias generan valor financiero específico.


Diseñar desde la necesidad real, no desde la metodología. Usa design thinking para comprender el contexto personal de los colaboradores: sus valores, motivaciones, flujos de trabajo diarios. Luego diseña la solución, no al revés.


Trabajar a la velocidad del negocio. Desarrolla Productos Mínimos Viables de aprendizaje que generen valor inmediato e itera basándote en feedback real. El mercado no espera tu programa perfecto.


Convertirte en curador y conector. En lugar de crear más contenido, curata experiencias relevantes y conecta a las personas con los recursos correctos. Enseña a los managers a diagnosticar necesidades y facilitar desarrollo.


Dominar el aprendizaje híbrido estratégicamente. Combina formatos virtuales con coaching estructurado. Un webinar solo no genera cambio; un webinar + acompañamiento de manager + aplicación inmediata sí.


El momento de decidir


Giacomo pudo haber seguido culpando al "mercado limeño" por no apreciar su cocina. En cambio, reconoció que el problema era su falta de conexión con las necesidades reales.

Tu equipo de L&D está en el mismo punto de inflexión.

Pueden seguir siendo "expertos en capacitación" que crean programas hermosos que nadie aplica. O pueden convertirse en socios del negocio que entienden qué necesita realmente la organización y diseñan soluciones que generan impacto medible.


La diferencia entre ambos es simple: unos entienden su mercado, otros siguen perfeccionando recetas.

¿De qué lado vas a estar?



En Liwa acompañamos a equipos de L&D en esta transformación, ayudándolos a desarrollar la perspicacia empresarial y las competencias necesarias para convertirse en socios estratégicos del negocio. Porque creemos que el aprendizaje bien diseñado puede ser la palanca más poderosa para el crecimiento organizacional.

 
 
 

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