Mentoring: un experiencia de aprendizaje que potencia el desarrollo de tu compañía.
- Marysel Rodriguez

- 17 sept 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 5 oct 2024
El mentoring es un método que abre diversas posibilidades de acción, tanto para quienes aprenden como para quienes guían. En este artículo te explicamos las características clave que debes considerar para implementar con éxito un programa de mentoring en las organizaciones.

Todos, en algún momento, necesitamos a alguien que nos escuche, nos motive a descubrir nuestros talentos y nos muestre, desde su experiencia, cómo avanzar. Este proceso se conoce como "mentoring".
El mentoring es una excelente opción para reducir la curva de aprendizaje de los nuevos colaboradores y fortalecer el sentido de pertenencia y orgullo de aquellos que son seleccionados como mentores.
Para que el mentoring sea efectivo, el mentor debe ser una persona con amplia experiencia en el área en la que busca ayudar al mentee a progresar. Debe tener un alto desempeño, prestigio, madurez personal, y contar con una gran red de contactos. Además, un buen mentor sabe utilizar el método de la pregunta para guiar a su mentee hacia el descubrimiento de soluciones y perspectivas.
"Cuéntame y olvido. Enséñame y recuerdo. Involúcrarme y aprendo”. -Benjamin Franklin-
¿Cómo pueden las organizaciones transmitir conocimiento y aumentar el compromiso de sus colaboradores?
Los programas de mentoring son una excelente herramienta, ya que permiten la interacción entre colaboradores de diferentes áreas y con diversas experiencias. Sin embargo, si no se implementan correctamente, pueden dañar la cultura corporativa. Empresas como PepsiCo, Intel, Procter & Gamble, entre otras, han descubierto la importancia de este tipo de programas para mejorar el rendimiento, aumentar la participación y el compromiso, y fortalecer los vínculos entre colaboradores.
Claves para desarrollar un programa de mentoring exitoso en tu empresa
Seleccionar mentores adecuados: Un programa exitoso depende de la correcta selección de mentores. Estos deben ser líderes que conozcan profundamente la cultura organizacional y enseñen con acciones concretas cómo se viven los valores de la compañía.
Concientizar a los equipos sobre el proceso: Antes de comenzar, es esencial realizar un análisis de los participantes y los objetivos del programa. Los equipos deben estar al tanto de su propósito para que el mentoring sea un éxito.
Establecer objetivos claros: Desde el principio, el mentor y el mentee deben identificar las áreas de oportunidad en las que trabajarán. Esto permitirá diseñar una estrategia conjunta que potencie la gestión del mentoring.
Explorar y escuchar con empatía: Las conversaciones entre mentor y mentee deben ser profundas, enfocadas en encontrar la raíz de los problemas. Escuchar con verdadero interés es clave para guiar al mentee.
Generar un espacio de confianza y compromiso: La confianza y la empatía son fundamentales. Ambas partes deben sentirse seguras de que pueden hablar libremente, sin temor a juicios o represalias.
Desarrollar una estrategia de comunicación: Es importante definir cómo se va a llevar a cabo la comunicación en el programa. Esto incluye temas a tratar, horarios, lugares y tiempos que sean convenientes para ambas partes.
Fomentar la acción y el refuerzo positivo: El mentor debe ayudar al mentee a comprender el contexto global, motivándolo a actuar. Resaltar fortalezas y logros, a través del refuerzo positivo, es fundamental para potenciar la autoestima y el crecimiento.
Mantener una relación profesional: Es crucial que la relación entre mentor y mentee sea estrictamente profesional. El mentor debe ayudar al mentee a identificar sus fortalezas, sin imponer opiniones personales.
En el mundo de hoy, muchas empresas están adoptando modelos de aprendizaje como el mentoring para potenciar el talento de sus colaboradores, ayudándolos a avanzar en liderazgo, logro de resultados y crecimiento profesional. El mentoring es una herramienta poderosa para fomentar el compromiso, el desarrollo individual, el rendimiento y la productividad, al mismo tiempo que refuerza la cultura organizacional.
En definitiva, el mentoring destaca el potencial humano y, a través de la enseñanza mutua, permite el crecimiento social, emocional, profesional y cognitivo tanto del mentor como del mentee.




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